
Esta expresión se utiliza para ejemplificar que uno se quedó sin un peso, sin nada de nada. Carlos Ferreira--profesor de TEA hace muchos años-- contó que el origen de esta frase popular está basada (como siempre) en algo real.
Según parece, hace muchos años, hasta allí llegaba el tranvía que, desde el Hipódromo, trasladaba de manera gratuita a quienes allí lo habían perdido todo. Entonces, "secos" los burreros quedaban " En Pampa y La Vía".
Pasados muchos años, y muchas Argentinas hasta llegar a ésta, el término increíblemente tiene vigencia, con algunos matices.
En la Argentina de la imagen, de la expulsión, los excluidos por la sociedad luchan por abandonar la invisibilidad.
Hace algunos meses, los cartoneros ( bautizados con en ridículo recicladores urbanos por los medios para que "suene mejor") llegaron hasta allí, hasta pampa y La Vía, cuando sacaron de circulación el Tren Blanco que los trasladaba junto con lo que habían conseguido para vender.
En Pampa y la Via, metáfora urbana de la pobreza, se alojaron y formaron un asentamiento con cartones y chapas.
Pero Buenos Aires no tiene lugar para los nadies, los pobres y los feos.
Así que ayer la policía, (otros nadies, pero con uniforme) sacó a los cartoneros por orden de un funcionario de escritorio, que seguramente no conoce la experiencia de viajar en tren, ni de juntar cartón, ni de pasar frío, calor ni mucho menos hambre.
Y seguramente estará muy lejos de conocer la dignidad de ganarse el pan con el sudor real y el trabajo en una sociedad que solo premia a los ladrones de traje, uniforme y discurso estético.
Felicitaciones funcionario, nadie lo demandará!