
Parece que la idea del australiano Juan Mann ha prendido fuerte, ya que para el sábado se organizan abrazos en varias ciudades del mundo.
Si la convocatoria para pegarse con almohadones tuvo tanto éxito, es de esperar que en un mundo tan carente de afecto, sobre todo en las grandes ciudades, la convocatoria invite a todos los que tengan ganas de recibir y dar un abrazo que, por ahora, son gratis.
En Buenos Aires, es en Plaza de Mayo.











